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Aunque tienen eficiencia energética, la luz brillante de las bombillas LED genera una serie de problemas para humanos y animales.

A medida que personas de todo el mundo cambian a las luces LED en un esfuerzo por ahorrar energía y dinero, están empeorando otro problema.

La contaminación lumínica ha sido un problema creciente durante décadas y la reciente introducción de las bombillas LED (light emitting diode o diodo emisor de luz) ha aumentado considerablemente la cantidad de luz en las ciudades.

Un estudio global dirigido por Christopher Kyba del GFZ German Research Centre for Geosciences, cuyos resultados se publicaron en Science Advances, ha descubierto que la cantidad de luz artificial procedente de la superficie de la Tierra durante la noche ha incrementado su resplandor y su extensión en un 2 por ciento cada año en los últimos cuatro años debido al rápido cambio y al desarrollo de las brillantes luces LED.

Los científicos observaron la contaminación lumínica mediante un radiómetro diseñado especialmente para las luces nocturnas en un satélite de la NOAA que orbitó alrededor de la Tierra durante cuatro años. Descubrieron que el aumento más rápido en la cantidad de luz artificial se ha producido en los países en vías de desarrollo y el incremento de la contaminación lumínica se corresponde con el crecimiento global del producto interior bruto.

Además de las mediciones de luz, se está pasando por alto más cantidad de contaminación lumínica porque el sensor empleado en el estudio no puede medir luz por debajo de 500 nanómetros, incluyendo la luz azul que emiten las bombillas LED.

La contaminación lumínica, especialmente la luz azul emitida por las bombillas LED, no solo dificulta la observación de estrellas. También puede tener graves consecuencias para la vida silvestre, cuyos ritmos biológicos e instintos nocturnos se ven perturbados cuando están cerca de una gran cantidad de luz artificial. En los humanos, puede afectar a los ritmos circadianos y dificultar la visión al conducir durante la noche. Y en ciertos casos, hasta puede hacer que la primavera llegue antes de tiempo.

Los investigadores que participaron en el estudio afirman que hay esperanzas de que los efectos negativos de la contaminación lumínica puedan mitigarse. Las bombillas LED diseñadas de forma apropiada pueden reducir la cantidad de luz desperdiciada que emiten las bombillas sin crear una diferencia perceptible para los usuarios humanos. Kyba, que dirigió el estudio, también dijo que ahorrar energía al mismo tiempo que se reduce la contaminación lumínica es posible, siempre y cuando la energía que se ahorre no se gaste en incorporar más fuentes de luz.


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