El concepto smart parece reservado a grandes ciudades como Tokio, Londres o Barcelona, pero lo cierto es que son muchos municipios pequeños los que están trabajando en aprovechar las innovaciones tecnológicas en beneficio de sus ciudadanos y del medio ambiente.

“Las poblaciones más pequeñas, por debajo de 100.000 personas y lejanas a zonas urbanas de gran tamaño, tienen más dificultades para competir como nodos de atracción de actividad y empleo, y suelen tener mayores índices de paro, incluso pérdida de población, sobre todo joven, y, por tanto, envejecimiento”, explica Iñaki Romero, arquitecto y urbanista del estudio de innovación urbana Paisaje Transversal. Por el contrario, si estas poblaciones están en el entorno de grandes ciudades, “tienen el riesgo de convertirse en ciudad dormitorio, monofuncionales residencialmente y faltas de vida urbana”.

Mientras que la movilidad, la gestión de residuos y la contaminación son el principal problema que aquejan las grandes ciudades, los pequeños núcleos urbanos tienen otras cuestiones que resolver y lo que más les urge es dinamizar su economía e implementar servicios que garanticen el bienestar de un modelo estructural en proceso de cambio y que las transforme en polos de atracción para todos los estratos poblacionales. “Son varias las iniciativas que ya están en marcha en pequeños entornos rurales, algunas de ellas por iniciativa propia, pero en otros casos promovidos por las comunidades Autónomas o las Diputaciones”, apunta Luis Gordo Palacios, Director de Smart City Services en ACCIONA Service.

Algunas de estos proyectos ya están comenzando a cambiar la realidad de los habitantes de las zonas rurales, como la de los 26.000 habitantes de Villanueva de la Serena, que han asistido a la transformación de su pueblo gracias a la materialización del primero de los 11 proyectos elegidos en la Primera convocatoria de ciudades inteligentes de la Agenda Digital para España de la entidad pública empresarial Red.es organizada en 2014.

Este Ayuntamiento extremeño ha invertido 317.000 euros en lograr “un cambio en el modelo de gestión municipal” orientado a “una integración total de la ciudadanía en la toma de decisiones”, como explica Ángel Guerrero, ingeniero de telecomunicaciones del Departamento de Nuevas Tecnologías del Consistorio. Entre las medidas implantadas destacan el portal de datos abiertos, el sistema de información geográfica municipal, varias aplicaciones móviles para el ciudadano y la administración, una herramienta para la gestión de la eficiencia energética y una solución de Smart Parking.

“La accesibilidad y reutilización del dato municipal influyen de forma directa en el conocimiento por parte de los ciudadanos de su administración local, además de crear nuevos nichos de mercado dentro del tejido empresarial. Por otro lado, la gestión eficiente de los servicios municipales, así como el control y centralización de los diferentes sistemas son determinantes para lograr una Administración eficiente y sostenible, adaptada a los nuevos tiempos e implicada con el día a día del municipio y sus gentes”, apunta Guerrero.

Iniciativas Smart que se están llevando a cabo en el entorno rural

Fomentar una modalidad de turismo rural inteligente

“mediante aplicaciones móviles con información personalizada a las necesidades del visitante que les ayude antes, durante y después de la visita”.

Trabajar en desarrollar un entorno inteligente en su núcleo de población.

“Alumbrado público que permita la automatización del servicio y ahorros en el consumo, sistemas de gestión del agua con detección de fugas y lectura remota de contadores, optimización de la gestión de recogida de basuras con sensores que permiten diseñar rutas de recogida más eficientes”.

Buscar soluciones para desarrollar una movilidad más inteligente.

“Trabajar en la planificación y coordinación de los diferentes tipos de transporte existentes para hacerlos más eficientes y más útiles para ciudadano”.

Implementar un estado del bienestar más inteligente entre sus ciudadanos.

“Con servicios de tele consulta especialmente enfocados en las personas mayores”.

Promover la gobernabilidad inteligente del municipio.

“Servicios de administración electrónica para ciudadanos y empresas que promueva el concepto de gobierno abierto y transparente y la participación ciudadana”.

Más allá de nuestras fronteras también encontramos ejemplos interesantes de innovación en el ámbito rural. En Holanda, el estudio danés Effekt ha proyectado un poblado totalmente sostenible y autogestionanda a apenas 20 minutos en tren de Ámsterdam. Está previsto que a largo de este año Regen Village reciba a sus primeros pobladores, un reducido grupo de afortunados que contará con avances tecnológicos que les permitirán reducir al mínimo la producción de residuos, cultivar alimentos y producir su propia energía.

Como explica Romero, los entornos rurales pueden ser un caldo de cultivo excelente para la germinación de las soluciones inteligentes. “Los pueblos y pequeñas poblaciones suelen generan impactos menores en el medio ambiente, ya que pueden ser gestionados y mitigados debido a su menor masa crítica. Y por otro lado, sus emisiones per cápita acostumbran a ser mayores, a causa del transporte y la deslocalización respecto de los centros de producción. Estos dos factores unidos convierten a los núcleos poblacionales pequeños en áreas donde existe una gran capacidad de mejora, ya que pequeños esfuerzos pueden generar importantes cambios”.

Sin embargo, también presentan algunas dificultades como la falta de infraestructuras que permitan implantar nuevas tecnologías. “Aunque ya se está actuando en este campo, los esfuerzos deberían ser mayores para brindar al entorno rural las mismas posibilidades que al entorno urbano. Las posibilidades de actuar con iniciativas Smart en el entorno rural son muchas”, precisa Gordo Palacios.