La última vez que los niveles de dióxido de carbono alcanzaron 400 ppm fue hace entre 3 y 5 millones de años, en la era del Plioceno medio.

La acumulación de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera ha crecido a un ritmo récord en 2016, a un nivel que no se había visto en millones de años, lo que podría elevar 20 metros los niveles del mar y agregar 3 grados a las temperaturas.

Las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono (CO2), el principal gas invernadero generado por el hombre, alcanzó en 2016 403,3 partes por millón (ppm), superando a 2015, año en que se alcanzaron los 400 ppm, según informa la Organización Meteorológica Mundial (OMM) de la ONU en su Boletín anual de gases de efecto invernadero.

Esa tasa de crecimiento fue un 50% más rápida que el promedio en la última década, impulsando los niveles de CO2 un 45% por encima de los niveles preindustriales y más allá del rango de 180-280 ppm observado en ciclos recientes de edades de hielo y periodos más cálidos.

“La concentración actual de CO2 en torno a 400 ppm excede la variabilidad natural observada durante cientos de miles de años”, señala el boletín de la OMM.

Las emisiones de CO2 humano de fuentes como el carbón, el petróleo, el cemento y la deforestación alcanzaron un récord en 2016, y el patrón climático de El Niño dio un nuevo impulso a los niveles de CO2, según el Boletín de la OMM. Por lo que los científicos saben, el mundo nunca ha experimentado un aumento en el dióxido de carbono como el de las últimas décadas, que ha sucedido 100 veces más rápido que cuando el mundo estaba emergiendo de la última edad de hielo.

Los científicos conocen los niveles prehistóricos por las diminutas burbujas de aire que se encuentran en los antiguos núcleos de hielo de la Antártida, y pueden obtener datos aún más antiguos de fósiles y sustancias químicas atrapadas en los sedimentos.

La última vez que los niveles de dióxido de carbono alcanzaron 400 ppm fue hace entre 3 y 5 millones de años, en la era del Plioceno medio. “Durante ese periodo, las temperaturas superficiales medias mundiales fueron entre 2 y 3 grados Celsius más cálidas que hoy, las capas de hielo en Groenlandia y la Antártida occidental se derritieron e incluso partes del hielo de la Antártida oriental retrocedieron, provocando que el nivel del mar aumentara entre 10 y 20 metros más que hoy”, recoge el boletín.

Desde 1990, el efecto de calentamiento global del CO2 y otros gases de efecto invernadero de larga duración ha aumentado en un 40%. Los otros dos gases principales, el metano y el óxido nitroso, también crecieron a concentraciones récord el año pasado, aunque a un ritmo de aumento más lento que el dióxido de carbono.