El diseño biofílico. El poder de la arquitectura y la naturaleza.

De forma genérica podríamos definir el diseño biofílico en intentar  incorporar elementos de la naturaleza en espacios urbanos o interiores para evocar de esta forma a la naturaleza con el objetivo de ayudar a que las personasse sientan mejor y conecten nuevamente con el espacio, una forma de mejorar eficazmente la salud y el bienestar de los individuos y la sociedad, tanto en espacios individuales o cerrados como en abiertos.

Durante la mayor parte de la historia de la raza humana, un gran periodo de decenas de miles de años mucho mayor que los pocos miles de años de civilización, los seres humanos vivieron inmersos en la naturaleza, y dependieron de ella para su supervivencia.

Fue en este contexto que la mente y el cuerpo del Homo Sapiens evolucionaron, creando la base del hombre moderno.

Elementos naturales como la luz, la temperatura, el agua, el fuego, el viento, los animales, la vegetación, entre otros, influyeron en el desarrollo evolutivo del ser humano. Para una especie cazadora y recolectora como fue la raza humana en sus orígenes, la relación con dichos elementos era crítica.

Los primeros seres humanos necesitaban entenderlos e incorporarlos a sus vidas para poder sobrevivir. Esto influenció la forma en que percibimos y respondemos al medio ambiente físico. Por lo tanto, una estrecha relación con los elementos de la naturaleza se encuentra arraigada en nuestros orígenes.

En términos generales podemos definir la Biofilia como la necesidad humana de estar en contacto con la naturaleza, derivada de la relación que con ella tuvimos en nuestros orígenes evolutivos.

El termino Biofilia lo popularizó el biólogo Edward O. Wilson, que se define como “la tendencia innata a enfocarnos en la vida y los procesos naturales. El bienestar tanto físico como mental de los seres humanos está relacionado con su contacto con la naturaleza”.

Numerosos estudios demuestran como el contacto con elementos naturales favorece la salud, el aprendizaje, la recuperación de una enfermedad, la productividad laboral, entre otros muchos beneficios.

Pero actualmente existe una separación entre nuestro entorno construido y nuestra necesidad de estar en contacto con la naturaleza.

La Arquitectura ha sido una barrera entre el mundo natural y el ser humano, planteando que la tecnología incorporada a los edificios puede satisfacer todas nuestras necesidades.

Se necesita una arquitectura que diseñe y construya pensando en la naturaleza en un sentido amplio, no solo en el impacto que el edificio tendrá sobre el medio ambiente físico, también como este puede ayudar a satisfacer la necesidad de las personas de estar en contacto con el mundo natural, y así potenciar su bienestar y desarrollo tanto físico como emocional. Se necesita incorporar la Biofília a la arquitectura.

La arquitectura Biofilica considera:

Conexión Visual con la Naturaleza

Una vista a los elementos de la naturaleza, observando sistemas y procesos naturales. Conexión no visual con la Naturaleza. Auditiva, táctil, olfativa, gustativa o estímulos que generan una deliberada situación o sensación, y la referencia positiva a la naturaleza, sistemas o procesos naturales vivos.

Estímulos sensoriales

Lo efímero, conexiones con la naturaleza que puede ser analizados estadísticamente pero no pueden predecirse con exactitud.

Sensación térmica y flujo del aire

Sutiles cambios en la temperatura del aire, humedad relativa, flujo de aire a través del edificio, y las temperaturas que imitan a la naturaleza.

Presencia de agua

A condición de que mejora la experiencia y sensaciones de un lugar a través de la vista, oído e incluso por el tacto.

Luz dinámica y difusa

Aprovechando diferentes intensidades de luz y las sombras de la misma creando condiciones que favorecen un ambiente en plena naturaleza.

Conexión con los sistemas naturales

El conocimiento de los procesos naturales, especialmente estacionales y cambios temporales basados en un ecosistema saludable.

Biofilía en la oficina