Por Miguel Rivas

Vas por los pasillos del supermercado o tienda, cuando de pronto se te antoja un agua, jugo, tostitos, lo que sea. Tú lo que quieres es comprar esa agua, ese jugo, ese tostito, pero inevitablemente lo que quieres viene en un envase que le llaman erróneamente desechable. Tú quieres el contenido, pero una empresa decidió por tí que esa es la forma en la que te lo tienes que llevar.

Los plásticos llegaron en los años 50 para quedarse, porque eran más barato e incluso decían que eran más verdes porque necesitaban menos energía para producirse. Nada más lejos de la realidad, no sólo demoran muchos años en ser transformados sino que además cuando se fragmentan – o medio se degradan- siguen siendo un problema para la vida, sobre todo en el mar. Desde 1950 hasta el 2015 se han producido 8 mil 300 millones de toneladas de plásticos alrededor del mundo y a penas hemos reciclado el 9%. El resto lo ves en el mar, cuencas de ríos, quebradas y en vertederos sanitarios. Nadie sabe qué hacer con ellos.

Incluso hay plásticos cuya vida útil son tan sólo minutos, plásticos de un sólo uso. Millones de popotes, bolsas plásticas, vasos, platos y cubiertos supuestamente desechables entran en esta definición ¿su finalidad? Hacernos la vida más fácil a un costo ambiental muy alto. Evitar el uso de estos elementos es vital para que cientos de animales dejen de morir por el exceso de polución plástica y para que no se nos regrese a nosotros mismo a través de los peces que comemos, el agua y hasta la sal que consumimos.

Tú puedes hacer algo, súmate al movimiento #YoSinPlásticos, un movimiento integrado por cientos de voluntarios de Greenpeace y ciudadanos comprometidos por cambiar esto. Porque la comodidad de unos minutos no signifique el sacrificio del planeta y su medio ambiente, y con ello contagiar a otras personas, demostrar que es posible hacer el cambio. Para ello te recomiendo seguir estos 3 simples pasos en tus compras, serán de mucha ayuda para todos.

Reflexiona tus compras, piensa que cuando te lleva esa agua, jugo o tostito también te llevas el envase ¿Sabes que vas a hacer con esto? ¿Tienes certeza que no terminará en el estómago de un ave o el espiráculo respiratorio de un delfín? ¿Puede evitar esta compra?
Evita las compras impulsivas, son estas las que te obligan a llevar una bolsa de plástico a casa. Prepárate para comprar y lleva lo necesario, una bolsa de género, un tóper, una botellas retornable, lo que sea necesario para no llevarte basura a casa.
Elige dónde comprar, prefiere las compras a granel, así no necesitas llevarte los empaques que mayoritariamente son de plásticos. Si de todos modos terminas con un empaque en casa, pues deséchalo de manera responsable, al menos debes separarlo.

Tú puedes hacer mucho por un mundo con menos basura plástica, súmate a #YoSinPlásticos