El titular de la Semarnat exhortó a los estados a aprovechar los residuos en obras públicas que se requieran en las zonas afectadas.

El Gobierno de la República firmó un acuerdo de colaboración con los gobiernos la Ciudad de México, Estado de México, Morelos y Puebla.  Los escombros no podrán depositarse en barrancas, áreas naturales protegidas, humedales ni en zonas de inundación.

Con el propósito de realizar la disposición y manejo adecuado de los escombros generados por los sismos en varios estados del país, el gobierno de la República firmó un acuerdo con los gobiernos respectivos en el que se establecen las bases de colaboración para emprender esta tarea y evitar impactos a la salud de la población y al medio ambiente.

En este acuerdo intervienen, por parte de la Federación, las secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), y por la parte estatal las secretarías de Medio Ambiente del Estado de México, Morelos, Puebla y Ciudad de México.

Las bases se apoyan en el documento “Criterios para el manejo de los residuos de construcción y demolición generados por el sismo del 19 de septiembre para los estados de México, Morelos, Puebla y Ciudad de México”, elaborado por la SEMARNAT a través de la Dirección General de Fomento Ambiental, Urbano y Turístico de la Subsecretaría de Fomento y Normatividad Ambiental.

El Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Rafael Pacchiano Alamán, señaló que la dependencia a su cargo apoya a los gobiernos estatales en la definición de los sitios de disposición y en las alternativas de reciclaje de los escombros.

Comentó que a diferencia de lo ocurrido en el sismo de 1985, ahora se cuenta con la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos que establece que los residuos de construcción y demolición son catalogados como de manejo especial y que su adecuado manejo es responsabilidad de las entidades federativas.

Pacchiano Alamán exhortó a los gobiernos locales a aprovechar estos residuos principalmente para la reconstrucción de banquetas y caminos en las zonas afectadas.

De acuerdo con los criterios establecidos, los escombros no podrán depositarse en barrancas, áreas naturales protegidas (ANP), humedales ni en zonas de inundación con el fin de evitar la obstrucción del flujo del agua y posibles deslaves o erosión. Al respecto, el titular de la SEMARNAT dijo que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente se encargará exclusivamente de supervisar los sitios de competencia federal como las Áreas Naturales Protegidas, para garantizar que ahí no se confinen estos residuos.

En su oportunidad, el subsecretario de Ordenamiento Territorial de la SEDATU, Enrique González Tiburcio, explicó que dentro del Fondo Nacional de Desastres (FONDEN) se cuenta con Apoyos Parciales Inmediatos, recursos que, explicó, se deben solicitar de inmediato y la SEDATU se encargará, de acuerdo con el protocolo, de la limpieza y demolición.

Durante la firma del convenio, los representantes de los gobiernos locales dieron a conocer el número de sitios destinados a escombros que cada entidad ya tiene autorizados. Morelos reportó nueve, Puebla 15 y el Estado de México 30, de los cuales 21 serán utilizados también por la Ciudad de México.

En el evento estuvieron presentes, además, el subsecretario de Fomento y Normatividad Ambiental de la SEMARNAT, Cuauhtémoc Ochoa Fernández, y María Evangelina Villalpando Rodríguez, titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos  de la SEDATU.

En representación de las autoridades estatales asistieron la Secretaria de Medio Ambiente de la Ciudad de México, Tanya Müller García; la Directora General de Manejo Integral de Residuos del Gobierno del Estado de México, Susana Libien Díaz González; el Secretario de Desarrollo Sustentable del Gobierno del estado de Morelos, Topiltzin Contreras Macbeath, y el Coordinador General de Medio Ambiente del estado de Puebla, José Luis Cortés Penedo.