EL objetivo es enseñar a nuestros hijos, incluso pequeños, a no volverse víctimas de abuso físico o sexual, no hay que tomar este tema a la ligera.

La educación sexual oportuna en tiempo y forma es la fundación para prevenir el abuso sexual infantil. Como padres siempre estamos preocupados porque nuestros hijos estén bien y un tema que sin duda es importante hablar y saber comunicar a nuestros hijos es el hecho que ninguna persona tiene derecho a tocarlos sin su consentimiento.

El objetivo es enseñar a nuestros hijos, incluso pequeños, a no volverse víctimas de abuso físico o sexual, no hay que tomar este tema a la ligera.

Algunos consejos:

1 – Mi cuerpo es mío: el niño debe entender que su cuerpo le pertenece, que nadie tiene derecho, ni jugando, a tocarlo de forma que lo obligue o que lo haga sentir incómodo. Es común que la cultura latina acepte los besos y los abrazos como muestras de afecto. Pero es necesario sinceramente evitar abrazos y besos de desconocidos o poco conocidos. Un niño jamás debe ser obligado a tener contacto físico con quien no quiere, incluyendo besos o abrazos de saludo o despedida.

2 – La lista de las personas confiables: el niño necesita tener la certeza de en quién puede confiar. ¿Quiénes son estas personas: el papá, la mamá, los abuelos, sus maestros y tenerlo claro. Es muy importante para él que los padres identifiquen a estas personas dejando bien claro que el niño tiene a quien recurrir, que tiene realmente en quien confiar en caso de necesitarlo.

3 – Partes íntimas o privadas: nadie toca mis partes íntimas o mis partes privadas es un mensaje muy importante que los niños necesitan recibir. Nadie puede pedir que yo toque las partes íntimas de él tampoco. Otra información importante para los niños es que nadie debe mostrar fotos de sus partes íntimas. El niño necesita saber que puede contar con su lista de personas de confianza si algo sucediera.

4 – Nadie puede tener secretos incómodos: el niño tiene que saber que no debe tener secretos con nadie que le pida no contar algo y que lo haga sentir mal o incómodo por eso. Si eso sucediera, tiene que enseñársele a hablar con alguien de su grupo de personas de confianza sobre ese secreto.

5 – Ningún adulto desconocido pide ayuda al niño: me parece una regla de oro. Los padres deben aclararles a los hijos que no existe tal cosa como que un adulto desconocido pida ayuda al niño (sea en la puerta de la escuela, en la plaza, en el parque,…). Que quede bien claro en su cabeza: los adultos no necesitan ayuda de los niños, eso no existe.

El adulto pide ayuda a otro adulto. Con eso en mente, los niños no titubean en decir que no, aunque los padres les hayan enseñado a los hijos que deben ser amables. Así, si alguien los aborda de esa forma, ellos jamás deben seguir o creer en esa persona.