Los productos fotocatalíticos imitan a la naturaleza en el proceso de descontaminación del aire: al igual que la fotosíntesis elimina CO2 para generar materia orgánica gracias a la luz del sol, la fotocatálisis absorbe otros contaminantes atmosféricos mediante un proceso químico activado por la energía solar.

Muchos de los contaminantes habituales en la atmósfera pueden eliminarse gracias a la magia de la fotocatálisis, un descubrimiento que se remonta a 1967

Los productos fotocatalíticos imitan a la naturaleza en el proceso de descontaminación del aire: al igual que la fotosíntesis elimina CO2 para generar materia orgánica gracias a la luz del sol, la fotocatálisis absorbe otros contaminantes atmosféricos mediante un proceso químico activado por la energía solar.

¿Cómo se logra?

La fotocatálisis es una reacción fotoquímica que convierte la energía de la luz (natural o artificial) en energía química sobre la superficie de un catalizador: un material semiconductor que acelera la velocidad de reacción. En presencia del aire y de la luz se activa el proceso de oxidación que descompone las sustancias contaminantes que entran en contacto con la superficie fotocatalítica:

  1. El contaminante se absorbe en la superficie del material.
  2. El contaminante se oxida produciendo un compuesto inerte: los nitratos (NO3).
  3. El compuesto inerte es eliminado de la superficie del material por efecto de la lluvia.

Por medio de la fotocatálisis se puede eliminar la mayor parte de los contaminantes presentes en las zonas urbanas: óxidos de nitrógeno (NOx), SOx, compuestos orgánicos volátiles (COVs), CO, metil mercaptano, formaldehído, compuestos orgánicos clorados, compuestos poli aromáticos. Los materiales de construcción tratados con un fotocatalizador eliminan sobre todo las partículas NOx, generadas por los vehículos, la industria y la producción de energía.

El fotocatalizador más utilizado es el dióxido de Titanio (TiO2) y sus productos derivados.

Ventajas:

Los recubrimientos fotocataliticos representan un paso adelante en las tecnologías medioambientales y de la salud:

  • No solo son productos limpios sino que además limpian los ambientes contaminados
  • Destruyen la suciedad y evitan el crecimiento de microorganismos
  • Además de favorecer al Medio Ambiente, presenta enormes beneficios para la salud de los usuarios
  • Una vez aplicado, su efecto es permanente
  • Ahorra costes de mantenimiento ya que las superficies fotocatalíticas se mantienen limpias muchos años

Propiedades:

Las pinturas fotocataliticas son productos diseñados y desarrollados utilizando los últimos avances en nanotecnología.

Se trata de revestimientos completamente atóxicos que, comparados con los revestimientos tradicionales, tienen unas excelentes propiedades a la hora de:

  • Eliminar la contaminación en el exterior e interior de los edificios
  • Eliminar los COVs procedentes de productos para el hogar, disolventes, fungicidas y combustión
  • Prevenir la aprición de moho o musgo
  • Evitar la suciedad en las paredes
  • Actuar como desinfectante y desodorante de las habitaciones y locales
  • Esterilizar destruyendo las bacterias presentes en el aire
  • Evitar la propagación de infecciones respiratorias

Cuando el aire de una vivienda está contaminado, sus habitantes se pueden ver afectados por enfermedades respiratorias y otros problemas de salud. Por eso la aplicación en el hogar de pinturas fotocatalíticas autolimpiantes y antibacterias es una innovación de gran utilidad.

Aplicaciones:

El campo de aplicación de los recubrimientos fotocatalíticos es muy amplio y podemos aplicarlos en nuestra propia casa:

  • Envolventes arquitectónicas metálicas
  • Puertas y pomos
  • Componentes electrónicos y aislantes eléctricos
  • Perfilería de aluminio
  • Mobiliario y recubrimientos deslizantes
  • Mobiliario urbano y de colectividades

La lona que absorbe la contaminación de las ciudades

La firma cosmética Shiseido protagonizó una campaña de más de 1,000 mts2. en la popular Gran Vía madrileña una gran lona publicitaria que, según la marca, es capaz de absorber el dióxido de carbono (CO2)  producido por los vehículos.

El gran secreto de la lona es que está impregnada en dióxido de titanio, un material que permite desintegrar el dióxido de carbono (CO2). Este compuesto da lugar a la fotocatálisis, un proceso similar al de la fotosíntesis que realizan las plantas, y que permite desintegrar el dióxido de carbono en presencia de luz, aire y humedad.

La fotocatálisis también es capaz de descomponer otras sustancias nocivas que sufrimos en las zonas urbanas, tales como los óxidos de nitrógeno y azufre (NOx y SOx), los compuestos orgánicos volátiles (COV) o el monóxido de carbono (CO).

Su sistema es pionero en Europa, después de que se haya implantado con éxito en Nueva York y Japón. Además, el dióxido de titanio tiene una vida útil de cinco años, mucho mayor que la de otras tecnologías que anteriormente se utilizaban en lonas de este tipo.