•  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

La moda sostenible se fundamenta en la conservación de los recursos naturales, el bajo impacto ecológico de los materiales empleados y el respeto por las condiciones laborales de los trabajadores que han participado en su producción y venta. Poco a poco la moda sostenible está encontrando su espacio dentro de un universo empresarial inclinado a la sostenibilidad. Toma nota de las siguientes pautas para transformar gradualmente un viejo armario en algo mucho mejor

  1. Analizar el armario: abrir el armario, separar lo que se necesite de lo que se tiene y conservar sólo lo que encaja en el estilo de cada uno. Los criterios para deshacerse de la ropa son: roto, manchado, no queda bien o no me lo he puesto en las últimas dos temporadas.
  2. Clasificar las prendas: probablemente se tenga ropa que ya haya pasado su ciclo útil, si es así, pensar en arreglarla, donarla o reciclarla según su estado.
  3. Swap Party: Con la ropa más valiosa o en muy buen estado se puede organizar una fiesta de intercambio. Es la manera más eco de deshacerse de lo que no se quiere y obtener prendas nuevas sin gastar ni un euro.
  4. Menos es más: Si vamos a comprar, pensar antes qué se necesita para las actividades de nuestra vida y planificar sobre papel. Hacerse la siguiente pregunta: ¿Tengo cubiertas mis necesidades de ropa y calzado?.
  5. No dejarse controlar: Vivimos en una sociedad en la que cada vez es más difícil pararse a pensar a la hora de comprar. Las decisiones cuanto más compulsivas son más fáciles de controlar. Establecer un presupuesto e inviertir primero en necesidades; lo mejor es consultarlo con la almohada, como mínimo, una noche antes de realizar la compra.
  6. Eligir con responsabilidad: procurar comprar prendas de la mejor calidad que nos podamos permitir, que no dañen la salud, ni el planeta, ni a las personas que las fabrican y si puede ser, básicas y atemporales. Dedicar tiempo a buscar marcas sostenibles según las necesidades y presupuesto de cada uno. En este sentido.
  7. Leer las etiquetas: ser consciente de dónde se ha fabricado lo que vamos a comprar y de que además del PVP, cada prenda tiene un coste para el planeta y es probable que también un elevado coste para los trabajadores que lo producen y venden.
  8. Reutilizar: La prenda más sostenible es la que ya existe, así que debemos procurar recuperar las que ya tenemos o intercambiar con familiares o amigos piezas que encajen con nosotros, visitar tiendas de segunda mano o vintage ¡Todos queremos tener prendas bellas por dentro y por fuera!
  9. Detergentes sostenibles: cuidar la ropa y olvidarse de los suavizantes. Los detergentes convencionales contienen sustancias nocivas para la salud de las personas y de un planeta al que, día a día, se le agotan los recursos.
  10. Somos lo que consumimos: Pensar que cada acto de consumo cuenta, que lo que se compra importa. Cada vez que compramos estamos decidiendo y apoyando con nuestro dinero y nuestro trabajo un sistema económico y social.

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Sorry, comments are closed for this post