El aumento de las temperaturas oceánicas puede favorecer la proliferación de una neurotoxina que se acumula en los mariscos y puede causar pérdida de memoria o la muerte

Una investigación impulsada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados unidos (NOAA) ha establecido una conexión entre los niveles de algas tóxicas y el aumento de la temperatura de los océanos.

De hecho, en los últimos años ha aumentado el número de algas marinas en la costa oeste de los Estados Unidos. Un efecto secundario desagradable es que algunas de ellas producen una potente neurotoxina llamada ácido domoico, que luego se acumula en los mariscos, en particular las almejas. Si los seres humanos comen mariscos que contengan este veneno, pueden sufrir convulsiones, pérdida de memoria o, en raras ocasiones, la muerte. El envenenamiento con ácido domoico también se ha relacionado con la muerte masiva de leones marinos, delfines, ballenas y otros mamíferos marinos.

Ahora, estos investigadores que se encargan de predecir cuándo ocurrirán estas floraciones de algas, para que se puedan detectar los mariscos afectados antes de que se vendan para el consumo humano, han descubierto la relación de este fenómeno con el efecto de El Niño y la Oscilación del Pacífico.

Uno de los investigadores, Bill Peterson, de NOAA, dijo: “Este estudio nos ayudará a determinar si el aumento de la variabilidad climático-oceánica que esperamos, conducirá a brotes más generalizados de ácido domoico. Si es así, probablemente veremos un aumento de los efectos del ácido domoico en toda la red de alimentos del océano”.

Por su parte Cientific American refiere que el ácido domoico es producido por microalgas llamadas pseudo-nitzschia, que son consumidas por anchoas, mariscos y otros animales. Cuando estos son comidos por los seres humanos, pueden causar envenenamiento amnésico del marisco, también conocido como envenenamiento del ácido domoico, que fue identificado como un riesgo de la salud pública en 1987.

Escribiendo en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias, los investigadores dijeron que los hallazgos eran relevantes para otras partes del mundo.

”Nuestras observaciones revelan una relación común: cuanto más cálidas sean las condiciones del océano, más probable es que el ácido domoico supere los umbrales de alerta durante la temporada de afloramiento “, escribieron .

Y dijeron que mientras el calentamiento que habían estudiado era un proceso natural, el cambio climático inducido por el ser humano podría tener un efecto similar.

”Si estas temperaturas más cálidas de los océanos se vuelven más persistentes debido al calentamiento global, la precencia de ácido domoico también pueden aumentar en persistencia y frecuencia”, escribieron los investigadores.