• produccion cementoLa producción de cemento consume mucha energía y aporta el 5 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.
  • Sin embargo, las fábricas pueden reducir las emisiones y cubrir hasta el 30 % de sus propias necesidades energéticas mediante el uso de la tecnología de recuperación del calor residual.
  • La Corporación Financiera Internacional (IFC) del Grupo del Banco Mundial fomentará el uso de esta tecnología en cinco regiones donde se espera que crezca la industria del cemento.

l cemento —principal ingrediente del hormigón— es el material de construcción más utilizado en el mundo. Es también un producto de un proceso de uso intensivo de la energía que es responsable de alrededor del 5 % de los gases de efecto invernadero. Estas emisiones podrían aumentar en las próximas décadas a medida que los países en desarrollo se urbanizan y se construyen en ellos carreteras, edificios y otras obras de infraestructura. Para seguir un rumbo de crecimiento con un bajo nivel de emisiones de carbono, la industria debe adoptar tecnologías más eficientes, entre ellas la recuperación del calor residual (WHR, por sus siglas en inglés).

Este tipo de tecnología, que implica capturar el exceso de calor de un proceso industrial y usarlo para generar energía eléctrica, se puede usar en diversas industrias pesadas, como la del acero y los productos químicos, pero no se ha aplicado ampliamente fuera de China a pesar de su potencial para aumentar la eficiencia energética y mitigar el cambio climático. De las más de 850 instalaciones de recuperación del calor residual en la industria del cemento existentes en el mundo,  739 están en China, 26 en India y 24 en Japón.

Un informe (i) de la Corporación Financiera Internacional (IFC), la institución del Grupo del Banco Mundial dedicada al sector privado, y el Institute for Industrial Productivity (IIP) (i) señala que las plantas de cemento pueden cubrir hasta el 30 % de sus propias necesidades de electricidad mediante el proceso de recuperación del calor residual y de esta manera mejorar sus resultados financieros entre un 10 % y un 15 %.

“Las empresas cementeras pueden obtener energía más confiable y más barata y, al mismo tiempo, reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero”, dijo Michel Folliet, especialista principal del sector de Industrias de IFC.

Explorar oportunidades de negocios en Asia y otros lugares

El informe analiza 11 mercados nacionales en cinco regiones en las que se prevé un crecimiento de la industria del cemento. Se estima que una inversión de US$5000 millones podría agregar aproximadamente 2 gigavatios (GW) de tecnología de WHR en los países en desarrollo. Para poner esa cifra en perspectiva: 2 GW de energía eléctrica producidos por la recuperación del calor residual serían suficientes para abastecer a cerca de 1,3 millones a 1,5 millones de hogares.

 Las empresas cementeras pueden obtener energía más confiable y más barata y, al mismo tiempo, reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Michel Folliet, especialista principal del sector de Industrias de IFC

IFC explorará oportunidades para asociarse con los principales fabricantes y proveedores de equipos y, asimismo, ayudará a promover la recuperación del calor residual, basándose en la experiencia de Asia con esta tecnología.

La recuperación del calor residual, que se inició en Japón en la década de 1980, fue introducida en China a través de un emprendimiento conjunto de Kawasaki Engineering Co. (Japón) y Anhui Conch (China). La tecnología se ha ampliado en gran medida en China desde 1998, en respuesta a los crecientes costos de la energía y las políticas del Gobierno, que incluyen recortes de impuestos y las normativas nacionales de eficiencia energética de 2011, que ordenaron el uso de la tecnología en las nuevas plantas de cemento.

El mencionado documento ofrece un análisis exhaustivo de los entornos nacionales favorables para los negocios que permiten implementar la tecnología de WHR. Tiene en cuenta el estado de la industria del cemento, las tarifas de la electricidad industrial, las preocupaciones sobre la confiabilidad de la red de suministro eléctrico, los factores que impulsan las regulaciones y la sostenibilidad, así como la estabilidad política.

Una de las principales cuestiones que IFC espera abordar es la necesidad de reducir el riesgo financiero de la recuperación del calor residual. IFC se basará en su experiencia en la estructuración de financiamiento de proyectos para ofrecer nuevas formas de promover la WHR, como por ejemplo modelos de financiamiento que no se incluye en el balance general, dijo Folliet.

IFC ya ha respaldado una serie de proyectos en esta área. ElPrograma de financiamiento de la eficiencia energética basado en los servicios públicos de China (i) da acceso a financiamiento a través de bancos comerciales a numerosos proyectos de WHR. ElPrograma de financiamiento de la eficiencia energética de China del Banco Mundial también brindó apoyo en este campo. En el ejercicio de 2014, IFC otorgó un préstamo de US$40 millones y ayudó a movilizar US$25 millones para un proyecto de WHR en en Cimko Cimento ve Beton Sanayi ve Ticaret A.S. (la empresa “Cimko”)  (i) en Turquía.

“IFC se centra en ayudar al mercado a reconocer las oportunidades de WHR mediante mecanismos financieros innovadores que den respuesta a las necesidades de los productores de cemento, los operadores de WHR y los banqueros, y luego financia este tipo de proyectos”, explicó Folliet.

Fuente: Banco Mundial