Cada lunes recibimos una nueva semana laboral , regresamos a clases o reanudamos esas actividades que llenan nuestra agenda de compromisos y responsabilidades. Cada lunes tenemos la oportunidad de cerrar la semana con nuevos contactos, logros y aprendizajes. Nuestra actitud depende mucho de el tipo de semana que tendremos, esa actitud es la que contagia pensamientos positivos o negativos. Piensa ¿Cómo es tu actitud cada semana?

Cada lunes, en nuestro trayecto hacia el destino obligado recorremos lugares, vemos personas, convivimos con personas que ya fueron parte de nuestro día … Todos los días alguien es parte de nuestro día. ¿Cuál es tu trato humano hacia esas personas?

Nuestra capacidad para tratar a las personas es único, ninguna especie viva tiene el privilegio de el saludo más que nosotros: los humanos.

¿Cuál es tu trato humano con esas personas que son parte de tu día a día?  El saludo a nuestros vecinos cada mañana, al que vende el periódico, a nuestros compañeros, a cada una de esas personas… ese saludo demuestra nuestra calidad humana y nuestro interés por compartir un poco de nuestra alegría y armonía. Ese saludo o esa sonrisa aún a un desconocido seguro toca sentimientos amargados. Somos humanos y todos necesitamos de un trato humano. El saludar no implica un acto social, es un gesto humano. 

Un simple saludo es el reconocer a la otra persona como individuo, es en ese momento en que surge el vínculo de humanidad. Tenemos la capacidad de que nuestro día lleno de pendientes, preocupaciones y actividades sea equilibrado con un día lleno de trato humano. 

Una sonrisa, un saludo no cuesta nada, y te ayudarán a desahogar un poco más tu seriedad ante la vida. Y si saludas y no te saludan… ¡ Qué importa ! Estamos hablando de TU TRATO HUMANO. A fin de cuentas todos queremos una mejor sociedad, y todo radica en nuestro trato humano, en nuestro interés por hacer el bien.

¡ Yo te saludo ! Te deseo éxito en tu trabajo, salud y amor en tu vida, armonía y prosperidad. Recuerda : Haz el bien y vivirás bien.