La conciencia ecológica comienza en casa. 

Por: Irazema Marroquín 

@marroquini en twitter

Imagina la siguiente escena: vas manejando en una concurrida avenida detrás de un carro en el que viaja una familia:papá,mamá y dos niños de pre-escolar y primaria. De pronto el papá, que va manejando, baja la ventanilla y una botella de plástico vacía sale volando hacía la calle.Aún y que a nuestros niños se les esté tratando de formar una conciencia ecológica en la escuela, imagínate la clase de mensaje que le está dando ese papá a sus hijos,quienes pensarán, “Si papá lo hace, no puede ser tan malo”

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Lo más triste del caso es que las personas que cometen este tipo de atrocidades,son las primeras que empezarán a quejarse de nuestro drenaje pluvial tapado,en cuanto haya una inundación por las lluvias. Irónico, ¿no?

Es muy cierto que nuestros niños (si no tienes hijos, seguro tienes un hermanito, sobrino, vecino o ahijado que te ve como su héroe) empiezan a preocuparse más por el medio ambiente y por el mundo en que les va a tocar crecer y desarrollarse. Y empiezan a tener ideas para cuidar su entorno, como por ejemplo, separar la basura orgánica de la inorgánica, tal como se los enseñó su maestra de la escuela. Pero si cuando llegan a casa con todas esas ideas y toda esa iniciativa, con la firme intención de implementarlas para intentar salvar al mundo, son ignorados por completo por sus papás y hermanos mayores y no reciben apoyo para llevar a cabo sus planes ecológicos, es como si nos negáramos a regar la semillita sembrada.

Pienso que es el momento de que las familias enteras empiecen a cambiar sus hábitos por otros más “verdes”. De que apoyemos y fomentemos en nuestros niños la conciencia ecológica, la cultura del reciclado, el ahorro de energía. Recordemos que a ellos aún les queda más tiempo que a nosotros por vivir en este planeta y que los hábitos que se formen en los niños de hoy, permanecerán en los adultos que serán en unos años. Es tiempo de dejar la arrogancia a un lado y reconocer que, aun podemos aprender mucho de ellos. Nuestros niños están expuestos y tienen acceso a información que incluso a veces nosotros mismos desconocemos o no nos interesa explorar. Dejémonos sorprender por ellos, apoyemos sus ideas y contribuiremos a crear una conciencia ecológica desde nuestro hogar.

| nota verde escrita por: Irazema Marroquín de Monterrey, NL